Hito de la ingeniería porteña: el Obelisco de Buenos Aires celebra 90 años de historia
El emblemático Obelisco de Buenos Aires, símbolo indiscutible de la identidad argentina, conmemora su nonagésimo aniversario. Erigido en 1936 en el dinámico cruce de las avenidas Corrientes y 9 de Julio, este monumento surgió durante una época de intensa renovación de la capital argentina, consolidándose con los años como el epicentro de las mayores expresiones sociales, deportivas y culturales del país.
Detrás de su imponente silueta se esconde una notable hazaña de la ingeniería civil de la época. Su edificación, completada en el tiempo récord de 31 días, estuvo a cargo del consorcio alemán Siemens-Bauunion. El principal reto técnico consistió en levantar la estructura sobre un punto crítico del transporte subterráneo, específicamente donde se cruzan las líneas B y C del subte. Para no comprometer la estabilidad de los túneles existentes, los especialistas desarrollaron un innovador sistema de cimientos de hormigón armado que permitió distribuir el peso de la torre de manera segura.
Esta emblemática obra no fue un hecho aislado, sino parte de una transformación integral de la infraestructura de Buenos Aires en la década de 1930. En ese mismo periodo se ejecutaron proyectos clave como la apertura de la Avenida 9 de Julio y la ampliación de la red de subterráneos que conectó terminales cruciales como Retiro, Constitución, Plaza de Mayo y Chacarita. A nueve décadas de su inauguración, el coloso de piedra sigue vigente como el testigo más representativo de la historia y la vida colectiva de los argentinos.

