Deportes

Argentina y Egipto chocan en Atlanta por un boleto a cuartos de final del Mundial 2026

La Selección Argentina se alista para un duelo trascendental este martes 7 de julio en Atlanta, donde enfrentará a Egipto por los octavos de final del Mundial 2026. La Albiceleste, vigente campeona, buscará asegurar su lugar entre los ocho mejores equipos del certamen en el imponente Mercedes-Benz Stadium.

El pitazo inicial está programado para las 13:00 (hora argentina), bajo la dirección del árbitro francés Francois Letexier. El vencedor de esta llave no solo avanzará a la siguiente instancia, sino que se medirá con el ganador del vibrante cruce entre Colombia y Suiza, en un camino cada vez más estrecho hacia la gloria mundialista.

El conjunto dirigido por Lionel Scaloni arriba a esta instancia tras una exigente batalla frente a Cabo Verde, resuelta con un agónico 3-2 en tiempo suplementario, con anotaciones de Lionel Messi, Lisandro Martínez y Cristian «Cuti» Romero. Para este vital compromiso, el estratega argentino anticipó cambios en el once inicial, destacando el ingreso de Leandro Paredes en la mitad de la cancha, buscando mayor equilibrio y control del juego.

En la conferencia de prensa previa al cotejo, Scaloni se mostró confiado, aunque hermético sobre la alineación completa. «El equipo lo tengo definido», sentenció, confirmando a Paredes como una de las novedades. El DT también abordó temas como la temprana eliminación de Brasil y el avance de España, resaltando la complejidad del torneo. Si bien el once exacto será revelado a los jugadores el mismo martes, el técnico dejó entrever que las especulaciones de la prensa no están del todo desencaminadas.

Por su parte, los «Faraones» de Egipto llegan con la moral alta tras eliminar a Australia en una dramática tanda de penales (4-2), luego de un empate 1-1 en tiempo reglamentario. Este encuentro marca un hito, ya que será la primera vez que Argentina y Egipto se enfrenten en un partido oficial. Además, Egipto se erige como el tercer rival africano en el camino de la Albiceleste en este Mundial, presentándose como el escollo más formidable hasta la fecha. Ambas selecciones llegan con el desgaste físico de haber disputado 120 minutos en sus respectivos encuentros de octavos, lo que añade un condimento extra de resistencia y estrategia al compromiso.