Manuel Adorni en el ojo de la tormenta por millonarias compras «gamer» y presunta confesión de evasión fiscal
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra nuevamente en el centro de una fuerte polémica tras revelarse una serie de adquisiciones de equipos «gamer» por un valor que supera ampliamente su salario mensual, a lo que se suma una presunta admisión de evasión fiscal. Estas revelaciones han generado un profundo malestar dentro de la esfera política y la opinión pública.
Las compras, realizadas en agosto del año pasado a través de la cuenta personal de Adorni en Mercado Libre, ascienden a casi seis millones de pesos, una cifra que excede con creces los 3.5 millones de pesos que percibía como sueldo mensual en su cargo. Entre los artículos adquiridos figuran un monitor Samsung Odyssey Oled G8 de 27 pulgadas, con un costo superior a los dos millones de pesos, y dos proyectores Epson Home Cinema 2350 4K Pro-UHD, cada uno valuado en más de 1.8 millones de pesos.
Lo más cuestionable de estas transacciones es que se habrían concretado utilizando tarjetas de crédito de funcionarios cercanos a Adorni. Según los registros, la compra del monitor fue realizada con una tarjeta a nombre de Laura Daniela Schiuma, directora general de Actividades Presidenciales, quien fue ascendida dentro del equipo de Adorni en 2024. Por su parte, los proyectores habrían sido adquiridos con tarjetas pertenecientes a Luis Enrique Aluju, entonces coordinador de Información de Gobierno en la misma subsecretaría.
Antes de asumir su rol en el gobierno de Javier Milei, Manuel Adorni era conocido por su gran afición a los videojuegos, llegando a realizar transmisiones en vivo donde se identificaba como un «retrogamer». Sin embargo, la magnitud de estos gastos, en contraste con la percepción de sus recursos económicos previos a su ingreso a la función pública, ha encendido las alarmas.
El escándalo se profundizó con versiones que indican que Adorni, en reuniones recientes con senadores oficialistas, habría admitido haber incurrido en maniobras de evasión fiscal, con la impactante frase: «No evadí más porque no pude». Además, trascendió que el jefe de Gabinete habría confesado haber tenido que «rectificar» su declaración jurada en varias ocasiones con la asistencia de abogados especializados.
Esta situación ha provocado un notable malestar dentro del bloque libertario, donde varios legisladores considerarían que Adorni ha cometido «errores políticos garrafales» en su manejo de la crisis. La supuesta decisión de dividir las reuniones con los senadores según su rango político también fue percibida como un acto elitista, generando comentarios irónicos internos sobre la presencia de una «casta» en el propio bloque.

