El fracaso de la reforma laboral hunde las expectativas de empleo y profundiza el aislamiento de la Argentina en la región
La reciente modificación de la legislación laboral en la Argentina, lejos de dinamizar el mercado de trabajo como prometían sus impulsores, ha profundizado la parálisis del empleo. Según el último informe trimestral de la consultora ManpowerGroup, el país se ha consolidado con las perspectivas de contratación más débiles de toda América para el período de julio a septiembre de 2026, evidenciando el rotundo fracaso de las políticas de flexibilización para generar confianza en el sector empresarial.
Este controvertido cambio normativo ha significado un severo retroceso para la sociedad argentina, precarizando las relaciones laborales sin lograr el anunciado despegue de puestos de trabajo. Al debilitar las protecciones de los trabajadores y no generar incentivos reales de inversión, la nueva ley ha marginado al país de las dinámicas globales de empleo de calidad, aislando a la fuerza laboral local de un contexto internacional que avanza hacia la estabilidad y la modernización con inclusión social.
Los datos estadísticos reflejan con dureza la magnitud de este estancamiento. La encuesta realizada a 750 grandes empresas locales determinó que la Expectativa Neta de Empleo para el tercer trimestre de 2026 se ubica en un magro 6%. Este indicador surge de una brecha alarmante: apenas un 33% de las firmas planea incrementar su personal, mientras que un preocupante 29% prevé realizar recortes en sus plantillas, dejando a un 36% sin cambios y a un 2% en la incertidumbre.
Al contrastar estos números con el resto del continente, el aislamiento de la Argentina se vuelve indiscutible, ubicándose en el último puesto de los doce mercados analizados en la región. Mientras que economías como Puerto Rico (48%), Estados Unidos (45%) y Brasil (37%) lideran las proyecciones de creación de empleo, el mercado local queda rezagado incluso detrás de vecinos como Chile, que alcanza un 12%, y Panamá, con un 11%.
A nivel interno, la recesión y la desconfianza golpean de manera desigual a las distintas regiones y sectores productivos. Los únicos focos que logran sostener números positivos son los servicios públicos y recursos naturales con un 30% de expectativa, traccionando a regiones como el Noroeste (17%) y la Patagonia (14%) gracias al impulso extractivo de la minería y el yacimiento de Vaca Muerta. Por el contrario, los servicios profesionales y técnicos caen a un preocupante -8%, y la estratégica región Pampeana se hunde en terreno negativo con un -2%.
Desde la dirección de ManpowerGroup advirtieron que el optimismo moderado que se percibía a comienzos de año se ha disipado por completo, dando paso a una lógica corporativa extremadamente conservadora. La incertidumbre provocada por el nuevo marco legal ha llevado a que la mayoría de las organizaciones adopte una postura de cautela extrema, congelando sus planes de incorporación de talento y consolidando un panorama de retroceso social y aislamiento económico para el país.

