Sociedad

El origen del reclamo argentino: a casi dos siglos del decreto que consolidó la soberanía en Malvinas

El 10 de junio de 1829, el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata sentó un precedente histórico al promulgar el decreto que estableció la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas. Este hito representó la primera manifestación oficial de soberanía por parte del Estado argentino sobre el archipiélago austral, una acción que hoy se conmemora anualmente para ratificar los derechos nacionales en la región.

La legitimidad de esta medida se fundamentó en el principio jurídico del *uti possidetis iuris*, bajo el cual las nuevas naciones sudamericanas heredaban el control de los territorios coloniales. De este modo, la joven nación asumió la administración de las islas, que dependían directamente del Virreinato del Río de la Plata desde 1776. Bajo la gestión del gobernador Martín Rodríguez y su ministro Luis Dorrego, se designó a Luis Vernet como el primer comandante del territorio, impulsando tareas de colonización, control civil y regulación de actividades económicas como la pesca y la caza de lobos marinos.

No obstante, el proyecto de poblamiento se interrumpió de forma abrupta el 3 de enero de 1833, cuando una embarcación de la armada británica desalojó por la fuerza a las autoridades rioplatenses. Desde entonces, Argentina considera esta acción como una ocupación ilegítima que no anula sus derechos históricos. Aquel decreto de 1829 constituye actualmente el pilar de la argumentación diplomática que Buenos Aires presenta ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para exigir una negociación pacífica. Asimismo, la reivindicación sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur tiene rango constitucional en el país sudamericano desde la reforma de 1994, que define la recuperación de estos territorios como un objetivo permanente e irrenunciable.