Politica

Poder Adquisitivo en Picada: El Desafío de los Argentinos Frente a una Inflación que No Cede

A pesar de los discursos oficiales que señalan una desaceleración inflacionaria, la gran mayoría de los argentinos enfrenta una realidad económica cada vez más precaria. Nueve de cada diez ciudadanos sostienen que un solo empleo ya no es suficiente para cubrir los gastos básicos mensuales, mientras que dos de cada tres agotan sus ingresos antes del día 20, evidenciando una profunda erosión del poder adquisitivo.

Aunque el gobierno del presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, insisten en la narrativa de una «desinflación», la evidencia en el bolsillo de las familias contrasta con las estadísticas. Si bien la tasa de inflación ha mostrado una moderación respecto a la gestión anterior, esta baja no se traduce en una mejora tangible para los hogares, que luchan por estirar sus salarios.

Según un reciente informe de Paramétricas Consultores, el problema radica en el derrumbe sistemático del salario real disponible desde el inicio de la actual administración. Pese a un modesto incremento del 3,2% en el salario real medido por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) general desde noviembre de 2023, cuando se consideran los gastos esenciales como tarifas de servicios, salud y transporte –cuyos aumentos superan ampliamente el promedio–, el ingreso disponible para el consumo restante ha caído un dramático 10,8%.

Los llamados «gastos esenciales», que incluyen vivienda, luz, gas, salud, transporte y comunicaciones, han pasado de absorber el 45% del ingreso familiar a casi el 56% en el mismo período. Esto significa que el ajuste tarifario ha neutralizado cualquier mejora salarial e incluso ha consumido una porción adicional del ingreso, generando una brecha entre las cifras macroeconómicas y la percepción ciudadana.

Este deterioro del poder de compra explica la pronunciada caída del consumo masivo, un factor que está llevando a miles de pequeñas y medianas empresas (PyMEs) a la quiebra. Desde el inicio del gobierno de Milei, más de 30.000 empresas han cerrado sus puertas de forma definitiva, resultando en la destrucción de más de 330.000 puestos de trabajo formales.

Un sondeo del Monitor de Opinión Pública de la consultora Zentrix corrobora esta situación, revelando que el 87,4% de los argentinos percibe que su salario sigue perdiendo terreno frente a la inflación. Adicionalmente, más del 60% de la población se vio obligada a endeudarse en los últimos seis meses para cubrir gastos básicos, principalmente alimentos y servicios, lo que subraya la fragilidad financiera de los hogares. La contundencia de estos datos expone el impacto negativo de la política económica en la vida cotidiana de la mayoría de los argentinos, quienes se ven obligados a buscar múltiples empleos o recurrir al endeudamiento para afrontar las crecientes dificultades económicas.