Histórica caída del yen obliga a Japón y Estados Unidos a coordinar una posible intervención cambiaria
La persistente devaluación de la moneda japonesa, que se encuentra al límite de su nivel más bajo en casi cuarenta años frente al dólar, ha encendido las alarmas en Tokio. Ante este complejo escenario, los gobiernos de Japón y Estados Unidos acordaron implementar medidas conjuntas y contundentes para estabilizar el mercado de divisas en caso de ser necesario.
Este compromiso se consolidó tras una reunión de emergencia entre la ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent. Ambos funcionarios abordaron el desequilibrio financiero global provocado por la tendencia de los inversionistas a desprenderse de yenes para adquirir dólares, motivados por las expectativas de un incremento en las tasas de interés en Estados Unidos.
La fuerte presión sobre la divisa nipona la llevó a cotizar en torno a las 161.90 unidades por dólar, una cifra extremadamente cercana al mínimo histórico de 161.96 yenes. Aunque la revelación de los diálogos bilaterales otorgó un leve respiro al yen, permitiéndole recuperarse momentáneamente hasta las 161 unidades, el mercado permanece en alerta. La última vez que Tokio intervino de manera directa para frenar el desplome de su moneda fue en mayo pasado, mediante una inyección de aproximadamente 73,600 millones de dólares.

