La UIA Responde con Firmeza a Luis Caputo: «La industria es motor fiscal y merece respeto»
Un nuevo capítulo de tensión se desató en Argentina entre el Gobierno y el sector industrial, luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, calificara de «tarados» a quienes abogan por la protección de la producción nacional. La contundente respuesta no se hizo esperar por parte del presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, quien salió al cruce para defender la relevancia estratégica del sector manufacturero.
Sin entrar en la polémica directa sobre las declaraciones del funcionario, Rappallini enfatizó la necesidad de un diálogo constructivo y respetuoso para el progreso del país. Subrayó que la defensa de la industria no es incompatible con la búsqueda de estabilidad macroeconómica, la reducción de la inflación o el equilibrio fiscal, pilares de la actual gestión económica impulsada desde la Casa Rosada.
El titular de la UIA detalló los desafíos que enfrenta el empresariado local, mencionando la alta presión tributaria que recae sobre los productores argentinos, la cual asciende al 52%, una cifra récord a nivel mundial. Además, señaló los problemas relacionados con los costos laborales, la infraestructura deficiente, la falta de financiamiento adecuado, la competencia desleal y la marcada caída del consumo interno, factores que, en su conjunto, merman severamente la competitividad.
En un contexto de políticas económicas que, según el sector, han provocado el cierre de miles de empresas y la pérdida de cientos de miles de empleos, Rappallini recordó la vital importancia de la industria para la economía nacional. «Genera el 18% del Producto Bruto Interno, sostiene el 20% del empleo y aporta el 27% de la recaudación impositiva», afirmó, calificando al sector como el «motor fiscal de Argentina».
Finalmente, el líder industrial instó a valorar a los empresarios que invierten en el país, promueven la innovación y las exportaciones. «Las ideas hay que debatirlas, y a las personas hay que respetarlas. Se necesita un clima de respeto para abordar estos problemas», sentenció Rappallini, en clara alusión a las declaraciones de Caputo y la creciente tensión entre el Gobierno que apuesta a la liberalización de importaciones y el entramado productivo argentino.

