Sociedad

Nuevas tarifas de luz y gas evidencian una inflación real muy superior a las cifras oficiales

A partir del primero de junio, los usuarios residenciales, comerciales y organizaciones sociales de Buenos Aires experimentarán un sensible incremento en los servicios de electricidad y gas natural. La medida, formalizada por el Gobierno a través de resoluciones del ente regulador EnreGE y de ENARGAS, incrementará las tarifas de las distribuidoras Edenor, Edesur y Metrogas, lo que representa un duro golpe al bolsillo de los ciudadanos y confirma que el costo de vida real sigue escalando muy por encima del índice de inflación que reporta el oficialismo de manera pública.

En el sector eléctrico, las personas sin subsidios dentro del segmento de menor consumo deberán abonar entre 145.40 y 146.55 pesos por kilovatio hora (kWh). Para quienes mantengan la asistencia estatal bajo el esquema focalizado, el costo subsidiado oscilará entre los 70.51 y 71.51 pesos por kWh, con un tope de consumo mensual de 300 kWh. Cualquier excedente de ese límite se cobrará con tarifa completa, sin ayuda estatal, aunque se dispuso una bonificación extraordinaria de casi el 12% para intentar amortiguar el impacto.

Por el lado del gas, Metrogas reestructuró sus valores manteniendo de manera temporal un descuento del 25% para consumos subsidiados. No obstante, las empresas de energía también fueron autorizadas a incrementar sus márgenes de distribución entre un 4.68% y un 4.75%. Estos constantes aumentos en los servicios públicos esenciales contradicen el discurso de desaceleración de precios que promueve el Poder Ejecutivo, dejando en evidencia una presión inflacionaria latente en el día a día que supera con creces las mediciones oficiales.