Policiales

Giro en el caso Diego Fernández Lima: detectan anomalías subterráneas y ordenan preservar la casa de Coghlan

La justicia argentina dispuso la preservación del jardín de una vivienda en el barrio de Coghlan, Buenos Aires, donde el año pasado se descubrieron los restos de Diego Fernández Lima. La medida cautelar se tomó luego de que un estudio de georradar realizado por la Gendarmería Nacional identificara irregularidades en el subsuelo, cerca de la fosa donde yacía el cuerpo del adolescente.

Ante este hallazgo, el juez Alejandro Litvak dictó una orden de «no innovar» por 60 días sobre el patio trasero de la propiedad, prohibiendo cualquier alteración del terreno. Con esta resolución, los investigadores evalúan iniciar una nueva excavación para buscar elementos de prueba adicionales o piezas faltantes del cuerpo, como la mandíbula de la víctima, que aún no ha sido localizada.

Diego Fernández Lima tenía 16 años cuando desapareció el 26 de julio de 1984, tras avisarle a su madre que visitaría a un amigo. Su paradero fue un misterio durante cuatro décadas, hasta que en mayo de 2025 un grupo de albañiles halló de forma accidental restos óseos mientras trabajaba en una obra lindera sobre la avenida Congreso. Los análisis del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmaron la identidad del joven mediante el estudio de 150 fragmentos óseos y determinaron que murió tras ser apuñalado por la espalda.

La propiedad donde se produjo el hallazgo pertenece a la familia de Cristian Graf, un excompañero de escuela de Diego y la última persona en verlo con vida. Actualmente, la investigación busca esclarecer las razones por las cuales la víctima asistió a ese domicilio, así como identificar a los autores materiales del homicidio y del posterior entierro clandestino.

Cristian Graf, el dueño de la casa donde encontraron los restos humanos.