El ajuste de Milei y Caputo cobra más de 134 mil empleos formales en el sector privado este año
El modelo económico implementado por la administración de Javier Milei y Luis Caputo ha provocado una drástica contracción en el mercado laboral argentino, eliminando 134.034 puestos de trabajo formales en el sector privado en lo que va del año. Desde el inicio de la gestión libertaria, la pérdida asciende a 370.343 empleos registrados, una cifra que contradice el discurso oficial y profundiza la precarización laboral en el país.
Los datos, provenientes del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), revelan que el empleo asalariado registrado en el sector privado acumula catorce meses consecutivos de caída. Solo en julio pasado, se registraron 12.716 bajas respecto al mes anterior, evidenciando una tendencia preocupante. En contraste, el sector público experimentó una leve recuperación, sumando 4.723 empleos.
Un indicador clave de la fragilidad del mercado es el incremento del monotributo, que sumó 58.778 inscriptos en el último año, y 1.432 solo en julio. Este fenómeno sugiere una migración hacia modalidades de trabajo con menor protección social y beneficios.
La recesión laboral se ha extendido a la mayoría de los sectores económicos. Mensualmente, ocho ramas de actividad redujeron sus plantillas. La «Construcción» lidera las caídas con un 0,6%, seguida por la «Intermediación financiera» (-0,4%). Sectores como la «Industria manufacturera», el «Comercio», el «Transporte» y los «Hoteles y restaurantes» también sufrieron retrocesos del 0,3% cada uno.
En la comparación interanual, la situación es más crítica. La «Intermediación financiera» se contrajo un 4,8%, la «Industria manufacturera» un 4,4% y el «Comercio» un 3,4%. El «Transporte y las comunicaciones» también mostró una disminución del 2,4%.
Geográficamente, la afectación es casi generalizada, con 21 de las 24 jurisdicciones registrando caídas en el empleo asalariado privado en el último año. Las provincias más golpeadas son Tierra del Fuego (-12,6%), Misiones (-6%), Corrientes (-5,6%), Formosa (-5,2%) y Santa Cruz (-4,9%). No obstante, algunas provincias lograron sortear la tendencia negativa: Neuquén experimentó un crecimiento del 6,4%, Río Negro un 4,8% y San Juan un 0,5%, mostrando una Patagonia con realidades dispares.
En el ámbito salarial, agosto volvió a evidenciar que los ingresos de los trabajadores siguen rezagados frente a la inflación. Aunque la remuneración media real creció un 1,3% en la medición desestacionalizada y los salarios de los principales convenios colectivos un 0,9%, la inflación del mismo mes alcanzó el 1,7%, confirmando la pérdida de poder adquisitivo.

