Efecto Milei: Ni la época mundialista salva la venta de televisores y la gigante BGH frena su producción por el desplome del consumo
La profunda recesión económica que atraviesa la Argentina, agudizada por la gestión financiera del presidente Javier Milei, ha paralizado por completo el mercado interno. Incluso en la época mundialista y de grandes torneos deportivos —el período del año donde tradicionalmente se registra la mayor venta de televisores—, la severa crisis y el deterioro del poder adquisitivo han dejado los comercios vacíos. Ante este escenario sin ventas, la histórica fabricante de electrodomésticos BGH decidió paralizar temporalmente su producción en su planta de Río Grande, Tierra del Fuego.
La interrupción de actividades se extenderá por diez días hábiles durante el mes de julio. La firma tomó esta determinación para equilibrar sus niveles de stock frente a una demanda interna que se encuentra totalmente frenada, una situación que los sectores productivos atribuyen a la devaluación de los salarios y a la masiva apertura de importaciones que ahoga a la industria local.
La medida impactará directamente sobre los más de 600 trabajadores de la planta fueguina, donde se ensamblan televisores, teléfonos celulares y equipos de aire acondicionado. Oscar Martínez, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande, confirmó el cese temporal, pero destacó que tras las negociaciones con la empresa se garantizó que el personal percibirá la totalidad de sus ingresos y adicionales sin sufrir recortes. Actualmente, el sindicato gestiona la firma de un acuerdo que asegure la estabilidad laboral y evite despidos de cara a un segundo semestre que se proyecta sumamente complejo.

