Cristina Kirchner eleva su defensa a la ONU, denunciando «proscripción política» y «machismo judicial»
La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner ha anunciado su decisión de recurrir al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, alegando lo que describe como «proscripción política» y «machismo estructural» dentro del Poder Judicial de su país. Mediante una extensa carta abierta, la exmandataria argumentó que la sentencia en su contra en la causa Vialidad —que incluye una condena de seis años de prisión y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos— tiene como objetivo primordial impedir su regreso a la vida política.
Fernández de Kirchner sostiene que la inhabilitación perpetua representa la «pena principal», relegando la condena de prisión a un carácter «accesorio», y afirmó que el proceso judicial es un claro ejemplo de persecución. En su comunicación, titulada «El costo democrático de la politización de la justicia», la expresidenta también vinculó esta persecución con el intento de magnicidio que sufrió en 2022.
Para llevar adelante su estrategia en el ámbito internacional, la líder política confirmó la incorporación de los juristas especializados en derechos humanos Javier Borrego, de España, y Rafael Valim, de Brasil. El propósito es que el Comité de la ONU examine su caso y someta a los magistrados intervinientes en su juzgamiento al escrutinio del Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
La expresidenta, quien fue la única mujer en ser electa y reelecta para la máxima magistratura de Argentina, aseveró que las «graves violaciones de derechos humanos» en su contra son producto de un machismo arraigado en sectores del sistema judicial. Señaló que ha sido juzgada no solo por sus acciones, sino también por su condición de mujer, su liderazgo firme y por no ceder a quienes, a su criterio, siempre creyeron que el poder les pertenecía de forma exclusiva, configurando un ataque que trasciende su figura para afectar un proyecto político y la soberanía popular.

