Costa Bonaerense: Seis Pingüinos Rehabilitados Regresan a su Hábitat Natural
La costa atlántica bonaerense fue testigo de un emotivo retorno: seis pingüinos, rescatados en diversas circunstancias que ponían en riesgo su supervivencia, fueron exitosamente rehabilitados y liberados en las playas de San Clemente del Tuyú. Tras un intensivo proceso de recuperación de aproximadamente dos meses bajo el cuidado de la Fundación Mundo Marino, estos ejemplares de fauna marina vuelven a nadar en libertad.
Cuatro de los pingüinos, identificados como magallánicos (Spheniscus magellanicus), fueron hallados entre fines de junio y mediados de julio, atrapados accidentalmente en redes de pesca artesanal. Gracias a la rápida acción de los pescadores de la zona de San Clemente, quienes dieron aviso inmediato, los animales pudieron ser asistidos antes de que sus lesiones superficiales se agravaran. Este incidente resalta los desafíos que enfrenta la vida silvestre marina ante la actividad humana, pero también la importancia de la colaboración ciudadana. Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y responsable del Centro de Rescate de Mundo Marino, enfatizó la trascendencia de esta celeridad: «Apenas encontraron a los pingüinos en las redes se pusieron en contacto con nosotros, lo que hizo posible una atención inmediata y que llegaran en un estado general favorable».
Los otros dos ejemplares, pingüinos saltarines (Eudyptes chrysocome), fueron encontrados en distintos puntos de la costa: uno en Mar de Ajó y el otro en la zona de Faro Querandí, con sus plumajes contaminados por petróleo. Este tipo de afectación requiere un tratamiento especializado que va más allá de la simple limpieza. Los animales arribaron al centro de rescate presentando deshidratación, heridas y daños en su plumaje, por lo que su rehabilitación incluyó estabilización, terapia térmica, hidratación y un riguroso proceso de limpieza.
Posteriormente, los pingüinos pasaron por una etapa crucial de recuperación en ambientes controlados, donde comenzaron a nadar nuevamente y a fortalecerse. El proceso de acicalamiento natural, vital para recuperar la impermeabilidad de sus plumas mediante la distribución del aceite de la glándula uropígea, fue fundamental para garantizar su protección contra el agua y las bajas temperaturas. Finalmente, como especies gregarias, se esperó el momento adecuado para que los seis pudieran ser liberados en grupo, asegurando su mejor adaptación al regreso a su ambiente natural.

