Alarma en el sector turístico: El desplome del consumo y las estadías cortas marcan el peor fin de semana largo del año
El sector turístico y hotelero argentino enfrenta un panorama sumamente complejo tras registrarse el fin de semana largo con menor actividad en lo que va de 2026. Durante el feriado en conmemoración al general Martín Miguel de Güemes, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reportó el viaje de casi un millón de personas, una cifra que expone la devaluación del consumo y la delicada situación económica del país.
La crisis financiera se sintió con fuerza en el bolsillo de los viajeros. El gasto diario promedio por turista se ubicó en $109.013 pesos, lo que representa una caída real del 3,5% en comparación con el mismo período del año anterior. Asimismo, la hotelería sufrió un impacto directo debido al acortamiento de los viajes: la permanencia promedio en los alojamientos se redujo de 2,3 a solo 2 noches, consolidando una tendencia de escapadas urgentes, reservas de último momento y un severo ajuste en los gastos de recreación.
Incluso la Ciudad de Buenos Aires, que captó a unos 80.000 visitantes nacionales y extranjeros impulsada por la apertura del Fan Fest del Mundial de Fútbol 2026, registró una ocupación hotelera de apenas el 60%, un número moderado para la infraestructura de la capital.
Aunque el inicio de la temporada de nieve reactivó temporalmente la demanda en ciudades patagónicas como Bariloche, San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Ushuaia, y Salta concentró viajeros por los homenajes patrios, el balance general de la industria sigue en rojo. En lo que va del año, el turismo acumula una pérdida de dinamismo y rentabilidad frente a los niveles del año pasado, arrastrado por la incertidumbre económica y la pérdida del poder adquisitivo de la población.

