Caso Cuadernos: Ordenan nuevas pruebas caligráficas y telefónicas para determinar la alteración de los manuscritos
El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi dispuso una serie de medidas de prueba en el marco de la investigación que busca determinar si los cuadernos del chofer Oscar Centeno fueron adulterados. El principal sospechoso en esta derivación de la causa es el policía retirado Jorge Bacigalupo, un allegado al conductor de los vehículos oficiales.
La resolución judicial ordena a la división especializada de la Gendarmería Nacional realizar un exhaustivo análisis caligráfico. Los peritos de la fuerza de seguridad compararán agendas personales, documentos secuestrados y escritos judiciales con la caligrafía del imputado. El objetivo principal es comprobar si los trazos de Bacigalupo coinciden con correcciones y menciones específicas detectadas en los anotadores originales, como el nombre «Armando», la dirección «Alem 855» y la referencia al «Ing. Ferreyra».
Paralelamente, el magistrado solicitó un rastreo detallado de las comunicaciones telefónicas de Bacigalupo. La empresa prestadora del servicio deberá reportar llamadas entrantes y salientes, celdas de activación y los contactos del sospechoso durante lapsos de tiempo específicos entre los años 2018 y 2023. La investigación también apunta al círculo cercano del expolicía, incluyendo a su hijo y a un antiguo superior de la Policía Federal.
Esta causa secundaria se inició tras una denuncia presentada por el empresario Armando Loson. Aunque la Cámara Federal porteña le dictó la falta de mérito a Bacigalupo, estas nuevas directivas buscan profundizar el expediente para esclarecer quién modificó las anotaciones que originaron el escándalo de presunta corrupción.

