Solo Empanadas, al borde del abismo: Millonarias deudas y un segundo concurso de acreedores
La histórica cadena gastronómica Solo Empanadas, reconocida por su rápida expansión y agresiva estrategia de marketing a fines de los años 90, atraviesa una profunda crisis financiera que la ha llevado a solicitar un nuevo concurso preventivo de acreedores, buscando evitar la quiebra. Esta situación se enmarca en un contexto de retracción general del consumo masivo que afecta a numerosas empresas del sector.
La medida fue dictaminada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 11 del Departamento Judicial de General San Martín, a cargo del juez Marcelo Escola, quien formalizó la apertura del proceso para Divaflo SRL, la firma propietaria de la marca. La información fue publicada en el Boletín Oficial de la provincia de Buenos Aires.
La delicada situación económica de Solo Empanadas se evidencia en cifras alarmantes: acumula 231 cheques rechazados por un monto superior a los 1.032 millones de pesos argentinos y mantiene deudas bancarias por 3.845 millones de pesos con entidades como Banco Nación, Banco Provincia, Santander, Galicia, Macro y Supervielle. Gran parte de estos compromisos financieros ya se encuentran en categorías de alto riesgo dentro de la Central de Deudores del Banco Central.
No es la primera vez que la compañía recurre a esta herramienta judicial. Su antecedente se remonta a 2009, cuando Franquicias Argentinas S.A., entonces responsable de la red de franquicias, también solicitó un concurso preventivo que, un año después, culminó en la declaración de quiebra.
Fundada en 1999, Solo Empanadas se destacó por su innovadora estrategia comercial, con promotores disfrazados de empanadas que ofrecían muestras gratuitas, logrando una rápida expansión con decenas de franquicias en diversas ciudades del país y exportaciones a América Latina.
Tras varios años fuera del mercado, la marca regresó en 2021, impulsada por Divaflo SRL, con un plan de relanzamiento que incluyó la reapertura de locales y nuevas líneas de productos. Sin embargo, esta recuperación no logró replicar el éxito de sus inicios. Actualmente, la empresa declara tener sucursales en la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Rosario, Santa Fe y Mar del Plata, además de haber incorporado productos congelados a su oferta.
Según la presentación judicial, la raíz de la actual crisis se originó en una inversión considerablemente mayor a la prevista para trasladar su planta industrial a un predio de 4.000 metros cuadrados en Villa Lynch, en el partido bonaerense de San Martín. Esta inversión, destinada a aumentar la capacidad productiva y sostener el crecimiento de sus franquicias y nuevas unidades de negocio, fue financiada con recursos propios y créditos bancarios, elevando drásticamente su endeudamiento. El deterioro económico, la fuerte retracción del consumo en 2024 y la caída en la apertura de nuevas franquicias impidieron que dicha inversión generara los ingresos esperados, profundizando su fragilidad financiera.

