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El Mercado Cuestiona a Milei: Riesgo País Dispara Alarma y Desconfianza en la City

BUENOS AIRES – La capital argentina se ve sacudida por una marcada escalada del riesgo país, que alcanzó un máximo intradiario de 710 puntos básicos, evidenciando una creciente incertidumbre y, para muchos analistas de la plaza local, una clara señal de que el mercado ha comenzado a cuestionar la dirección económica del gobierno de Javier Milei. En menos de dos semanas, este indicador clave, elaborado por J.P. Morgan, experimentó un avance cercano al 14%, encendiendo las alarmas entre inversores y operadores financieros.

Aunque el indicador retrocedió ligeramente para cerrar por debajo de los 700 puntos, su persistencia en valores elevados marca un récord anual y genera inquietud. Este panorama contrasta drásticamente con la postura oficial. Adrián Ravier, vocero del gobierno, intentó minimizar el impacto, recordando que al asumir la actual administración el riesgo país superaba los 1.500 puntos. Según Ravier, Argentina hoy es «un país mucho mejor, con menos incertidumbre y riesgo». Sin embargo, la reacción de los bonos soberanos parece contar otra historia.

Expertos consultados en la City de Buenos Aires observan con preocupación el castigo a los títulos argentinos. Si bien se reconoce la influencia de factores externos, como la suba de los rendimientos de los bonos en Estados Unidos por encima del 5% y el encarecimiento del petróleo, la fragilidad interna amplifica estos shocks. Leonardo Svirsky, de Becerra Bursátil, si bien considera «exagerada» la baja actual y descarta un riesgo de impago, la volatilidad pre-electoral y el contexto global desfavorable encuentran en la economía argentina un terreno propicio para la incertidumbre.

En esa misma línea, Rafael Di Giorno, director de Proficio Investment, apunta al contexto internacional, pero la particular intensidad del castigo a la deuda local sugiere que la confianza en la capacidad del país para capear el temporal está en entredicho. Gustavo Ber, economista, añade que este escenario ha llevado a los inversores a una postura de «esperar y ver», con especial atención en la política y el desempeño de la microeconomía, particularmente en sectores rezagados. La suspensión de las emisiones locales del bono AO29, debido a los elevados rendimientos que exigía el mercado, es un ejemplo concreto de la dificultad del gobierno para financiarse en el ámbito doméstico.

Las consecuencias de un riesgo país elevado no son menores. Desde VetaCap explican que, aunque actualmente convive con tasas en pesos más calmas y menor inflación, una mayor prima de riesgo soberano podría trasladarse a los instrumentos en moneda local. Esto generaría más volatilidad, demoraría la baja del costo del crédito y limitaría el crecimiento del financiamiento, impactando directamente en la capacidad de inversión y desarrollo de empresas, incluyendo las PyMEs de todo el país. La inquietud en los mercados financieros de Buenos Aires parece indicar que, más allá de las afirmaciones oficiales, la credibilidad de la política económica de Milei enfrenta un serio examen.