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Justicia frena obras en la propiedad de Coghlan donde hallaron los restos de Diego Fernández Lima

Un juzgado dictó una medida cautelar que prohíbe realizar modificaciones edilicias por un plazo de 60 días en la vivienda donde se localizaron los restos óseos de Diego Fernández Lima, el joven que permanecía desaparecido desde 1984. La disposición, emitida por el juez Alberto Litvack, busca resguardar el jardín del inmueble para permitir el desarrollo de nuevas pericias técnicas con georradar en la zona.

Tras el hallazgo de las piezas óseas, la investigación liderada por el fiscal Martín López Perrando fue recaratulada recientemente como «homicidio simple». Aunque la defensa del actual propietario del inmueble aclaró que su cliente no se encuentra imputado y que colabora con el proceso judicial, la restricción busca asegurar la integridad de la escena ante la posibilidad de nuevos rastreos que detecten evidencias bajo la superficie.

Fernández Lima fue visto por última vez el 26 de julio de 1984, cuando salió de su casa en Villa Urquiza. En aquel momento, las autoridades desestimaron la denuncia familiar al considerar el caso como una huida voluntaria, una versión que impidió conocer la verdad durante casi cuatro décadas. El descubrimiento se produjo de manera accidental durante trabajos de excavación realizados por obreros en un terreno lindante a la propiedad.

Los análisis del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) sobre más de 150 fragmentos óseos confirmaron la identidad de la víctima. Los peritajes científicos revelaron que el adolescente fue asesinado de una puñalada en el pecho y que, tras un intento fallido de desmembramiento, su cuerpo fue ocultado en una fosa improvisada a escasa profundidad.