Polémica en Marbella: Guardería rechaza la inscripción de un muñeco hiperrealista
Una pareja en Marbella, España, ha generado un intenso debate tras intentar matricular a un «bebé reborn» —un muñeco de silicona de gran realismo— en una escuela infantil. Alejandra y Jaime, los propietarios del juguete al que llaman «Batmancito», buscaban que el objeto fuera admitido como un alumno más para integrarlo en una rutina diaria similar a la de un niño de verdad.
La dirección del centro educativo denegó la solicitud argumentando que, aunque comprendían la situación, no podían aceptar al muñeco por respeto y coherencia con el resto de los padres de familia. Ante esta negativa, Alejandra expresó su frustración, explicando que esta dinámica forma parte de un proceso terapéutico personal para afrontar la depresión y las secuelas emocionales de no haber podido tener hijos biológicos.
Si bien el uso de estos ejemplares artesanales es una herramienta reconocida en el tratamiento de duelos e infertilidad, este caso ha trascendido la esfera privada. El incidente plantea un dilema sobre los límites de las terapias de simulación cuando estas pretenden involucrar a instituciones públicas y entornos de convivencia con menores reales, quienes podrían verse confundidos por la presencia de un compañero inanimado.

