Alerta por el fuerte salto de la morosidad en el Conurbano, aunque el Gobierno prevé una mejora cercana
La situación financiera en el Gran Buenos Aires muestra signos de fragilidad tras conocerse que el incumplimiento en el pago de préstamos personales se cuadruplicó en el último año. Según datos del Banco Central, la tasa de morosidad en la región alcanzó el 18,4% al cierre de 2025, una cifra significativamente superior al 4,9% registrado el año previo. Este nivel de irregularidad crediticia no solo supera a crisis anteriores, sino que también marca una brecha profunda con la Ciudad de Buenos Aires y el interior bonaerense, donde los índices son considerablemente menores.
El fenómeno también afecta al sector corporativo, impactando especialmente a las industrias textil, hotelera y de transporte, que presentan niveles de mora de entre el 10% y el 13%. Esta situación genera preocupación por un posible efecto dominó en la cadena de pagos y la exclusión financiera de los sectores más vulnerables ante la urgencia del gasto diario.
Desde el Banco Central, su presidente Santiago Bausili explicó que este incremento es una consecuencia directa del regreso del crédito. Según el funcionario, las entidades financieras otorgaron la primera etapa de préstamos con información limitada sobre el perfil de riesgo de sus clientes. No obstante, Bausili llevó tranquilidad al sector al afirmar que los datos preliminares de marzo y abril reflejan una desaceleración en el deterioro de las carteras, sugiriendo que el pico de morosidad ya habría quedado atrás y que se inicia un proceso de estabilización.

