Fin de una era en el Oeste: Inicia la demolición de la mítica discoteca Jesse James
Un capítulo fundamental de la vida nocturna en el Gran Buenos Aires llega a su fin con el comienzo de la demolición de Jesse James, el emblemático boliche ubicado en Isidro Casanova. Tras más de tres décadas de actividad, las excavadoras ya trabajan en el predio de la calle República de Portugal 3172, provocando una ola de nostalgia y mensajes de despedida en las redes sociales por parte de sus antiguos concurrentes.
El establecimiento no solo destacó por su longevidad, sino también por su particular estética inspirada en el Lejano Oeste, que incluía una locomotora real en su interior y diversas pistas de baile. Durante años, fue un punto de referencia ineludible en la zona oeste, atrayendo a multitudes gracias a su propuesta temática y la amplitud de sus instalaciones.
A lo largo de su historia, el escenario de Jesse James recibió a figuras de talla internacional. Uno de los hitos más recordados fue la presentación de Bad Bunny en los inicios de su carrera, cuando el actual fenómeno global daba sus primeros pasos en los escenarios argentinos junto a otros recintos icónicos de la región.
Aunque el destino final del terreno aún no ha sido confirmado oficialmente, circulan diversas versiones sobre el futuro del espacio. Entre las posibilidades se baraja la construcción de un complejo de viviendas residenciales o la apertura de un nuevo centro gastronómico de espectáculos. Por ahora, solo quedan los escombros de lo que fue un pilar de la identidad nocturna de Casanova.
